Mostrando entradas con la etiqueta prueba mantoux. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta prueba mantoux. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2012

EL MANTOUX

Anteriormente hemos hablado sobre la tuberculosis y hoy explicaremos como funciona la prueba que es capaz de diagnosticarla. Esta técnica se llama Mantoux o prueba de la tuberculina.
Consiste en que cuando el paciente contacta con el bacilo, entre la 2º y la 12ª semana se produce hipersensibilidad natural a ciertos elementos de los antígenos (Mycobacterium tuberculosis), que se encuentran en unos estratos de cultivo denominados tuberculinas. Es una prueba con muy pocos efectos secundarios, por eso es bastante utilizada siempre que se desee descartar una reacción tuberculosa. Se administra de forma intradérmica, de abajo hacia arriba en la cara dorsal o ventral del brazo y en la unión del tercio superior con el medio. El bisel tiene que estar hacia arriba y la inyección del contenido debe de ser lenta y cuidadosa, pero una vez que la jeringa está cargada es recomendable administrarla inmediatamente, ya que una parte puede ser absorbida por ella.


Con esto se debe de conseguir un habón o pápula, que nos indicará que esta bien administrada. (En caso de realizar mal el pinchazo se repetirá en el mismo brazo un poco separado del anterior pinchazo). No se debe de manipular el pinchazo hasta que se reabsorba el contenido. Luego, alrededor de él se realizará un círculo de más de tres centímetros de diámetro. La lectura debe de realizarse entre las 48 y las 72 horas siguientes. Para interpretar el resultado se utiliza la técnica de Sokal. Ésta consiste en utilizar un bolígrafo deslizando su punta de la periferia hacia el centro del eritema. Cuando se detecta una zona más dura se marca y lo mismo se hace por los demás lados. A continuación se mide el diámetro de la induración y a partir de 5mm, en España, se considera un resultado positivo. Está contraindicada para pacientes: Con una reacción positiva previa, documentada y leída por un trabajador de salud. Con una reacción de vasodilatación o necrosis en la pared.
Con tuberculosis activa o documentada, o con una historia clara de tratamiento IT o de enfermedad en el pasado.
En cambio, al contrario de lo que mucha gente piensa esta prueba se puede realizar a:
  • Pacientes con catarro común.
  • Pacientes vacunados recientemente con vacunas de virus no vivos.
  • Pacientes embarazadas.
  • Pacientes que recibieron la BCG (vacuna de la tuberculosis).
  • Pacientes con historia de la prueba positiva pero no documentada.

jueves, 25 de octubre de 2012

LA TUBERCULOSIS

La tuberculosis es una enfermedad pulmonar contagiosa que se transmite por el aire. Los bacilos de la tuberculosis salen de la persona enferma cuando tosen, estornudad, hablan o escupen. Cuando una persona contacta con la enfermedad, ésta puede manifestarse o quedar encapsulada hasta un momento de bajada de defensas u otros problemas. Es lo que se conoce como infección latente. Entonces se hace una caverna en el pulmón que hace que los bacilos puedan salir al exterior. Cuando el sistema inmunitario no logra controlar la infección los bacilos se multiplican y dañan el organismo. Se calcula que sin tratamiento cada persona infectada por este patógeno se lo transmitirá a unas 10 o 15 personas cada año.
Los síntomas más frecuentes que presenta son cansancio intenso, malestar general, sudoración abundante, pérdida de peso y sangre en los esputos. Asimismo pueden estar acompañados de tos seca, persistente, con temperatura corporal entre los 37 y los 37.5º. En algunas ocasiones puede no aparecer ningún síntoma.
Al igual que en muchas de las otras enfermedades transmisibles lo mejor es la prevención. Éste estaría compuesto por varios niveles. El primer nivel lo formarían los profesionales del sistema sanitario, que cuando encontraran algún caso de infección lo remitirían a las Unidades de Prevención y Control de Tuberculosis, componiendo así el segundo nivel. Las unidades de tuberculosis tienen que atender a la atención primaria, VIH, UAD, prisión, justicia, etc.
Las UTB proporcionan el tratamiento y se encargan de comprobar si está siendo bien administrado y si los bacilos son sensibles a él. Este tratamiento dura 1 año y algunas personas lo quieren dejar, ya que consta de 4 fármacos y ya no manifiestan los síntomas, creyendo que están curados.
En algunos casos el personal de enfermería o los trabajadores sociales son los encargados de  subministrar los medicamentos. Generalmente son los pacientes los que acuden a la consulta, pero en el caso de que no puedan ir los profesionales acudirán a su domicilio. Con este tratamiento hay un porcentaje mayor de curaciones. La prueba utilizada para detectarla es el mantoux, de ella hablaremos en próximas entradas.

Actualmente en el mundo un tercio de la población está infectada, pero sólo entre en 5 y el 10% desarrollan la enfermedad de forma activa. Galicia es la 2º comunidad autónoma en incidencia de tuberculosis, por detrás de Melilla. España tiene uno de los datos más elevados de la Europa rica. Al mejorar la calidad de vida con el paso de los años, hay menos posibilidades de poder desarrollar la enfermedad. En los últimos días se anunció que una empresa gallega está fabricando una nueva vacuna contra la tuberculosis. Se puede ver en el enlace adjunto a continuación, haciendo click sobre la imagen.